Nota de Hoenir Sarthou en Semanario Voces, 23 de julio de 2015

INDISCIPLINA PARTIDARIA, la columna de Hoenir Sarthou: Un google y varias moscas

Lo que quiero decir hoy es resultado de varios hechos, conversaciones e intercambios que han ocurrido y  he mantenido en los últimos días. Así que, para decirlo, tendré que atar a varias moscas por el rabo. No sé si lo lograré, pero voy a intentarlo.

OMAR

La semana pasada, Omar Paganini respondió en Voces a un artículo mío sobre el acuerdo entre el Plan Ceibal, la ANEP y Google.

Sin dejar de admitir lo delicado del asunto de la privacidad de la información cuando intervienen las nuevas tecnologías informáticas, Omar, con quien me une una larga relación amistoso-familiar, defendió el acuerdo con Google alegando esencialmente que esa es la dirección en la que va el mundo y que negarse a la incorporación de esas tecnologías en la enseñanza es algo así como marginarse del mundo, al tiempo que señaló que hay un “doble discurso” en usar esas tecnologías y oponerse a que se les proporcionen también a los alumnos escolares y liceales.

En rigor, no voy a responderle a Omar. No porque él no lo merezca ni porque el tema no lo amerite, sino porque ha ocurrido un hecho nuevo que, a mi juicio, cambia sustancialmente la situación.

MARÍA, ROBERTO

María Simón, Decana de la Facultad de Ingeniería de la UdelaR, y Roberto Markarían, Rector de la UdelaR, compartieron la preocupación del numeroso grupo de docentes que se había pronunciado contra el acuerdo con Google. Secundados por los Consejos de los centros de estudio que dirigen, objetaron el acuerdo por cuanto éste determina que valiosa información relativa a menores de edad quede en poder de una empresa privada extranjera, situación que, para empezar, sería violatoria de normas legales vigentes en nuestro país respecto a los datos personales.

Pero Simón, Markarián y la UdelaR no se limitaron a oponerse al convenio con Google, sino que –y esto es lo importante- ofrecieron elaborar una plataforma nacional, sustitutiva de la de Google, para satisfacer las necesidades informáticas del sistema educativo.      

La iniciativa tuvo buena acogida en el sistema político, al punto que el convenio con Google parece haber quedado “en el fondo del mar”, según palabras de un legislador blanco.

En un país en que la mayor parte de los discursos son reclamos de derechos y defensa de intereses particulares,  la propuesta de la Universidad no puede dejar de llamar la atención.

EL MODELO DEL EGOÍSMO

Nos hemos acostumbrado a que los debates públicos consistan en que una corporación o una categoría social, generalmente minoritaria, le exija al resto de la sociedad el reconocimiento de algún derecho o la protección de algún interés. Son buenos ejemplos de ello la tenaz resistencia de las gremiales rurales y empresariales a que se les cobren impuestos, los regímenes de privilegio exigidos por, y concedidos a, los bancos, los megainversores extranjeros y los contratantes con el Estado, la soberbia discrecionalidad ejercida por las élites políticas, los reclamos salariales de los sindicatos “fuertes”, las exigencias de cuotas parlamentarias “de género” y de cuotas laborales raciales, la insaciable “nueva agenda de derechos”, la vieja impunidad corporativa de los militares y de la policía, las nuevas impunidades, del fútbol, de la publicidad, del sistema de salud, de los medios de comunicación, etc..

Contrariamente a lo que suele hacernos creer el liberalismo económico, una sociedad integrada no es –no puede ser-  sólo un coro desafinado de reclamos e intereses particulares, corporativos y egoístas.

LA UdelaR Y EL RESCATE REPUBLICANO

En ese contexto, la voluntad de la Universidad de la República, de hacerse cargo de la elaboración de una plataforma para atender las necesidades informáticas del sistema educativo, adquiere un sentido profundamente republicano. Por un lado, le restituye a la sociedad la soberanía en un área en que ésta es vital: el diseño de los sistemas informáticos con los que se educarán sus niños y sus jóvenes. Por otro, le asegura el control y la privacidad de la información que resulte de ese proceso educativo.

Pero, además, ese gesto puede ser una señal de que la Universidad se rescata a sí misma de cierto papel prescindente que ha tenido desde hace años ante los debates de la vida social. ¿Cuánto hacía que la UdelaR no lideraba un proceso político (en el sentido de “propio de la polis”) en la sociedad uruguaya? ¿Cuánto hacía que, desde su saber científico y/o técnico, no proponía, con autonomía del sistema político, una línea de acción para la sociedad? ¿Cuántos errores del sistema político podrían haberse evitado si la Universidad, en estos años, hubiese volcado con más decisión y autonomía su aporte científico y técnico?

Un proyecto político republicano y democrático es mucho más que el reconocimiento de los derechos y la satisfacción de los intereses de los grupos sociales más poderosos. Requiere decisiones que en parte satisfagan y en parte restrinjan las pretensiones de todos los grupos de interés internos, y que definitivamente limiten la incidencia de los poderosos intereses globales que hoy amenazan a todos los Estados.

PATRICIOS Y PLEBEYOS

Anoche (escribo en la madrugada del miércoles) pasó por casa mi amigo M. Divagamos sobre política durante un rato y terminamos coincidiendo (es lo que tienen las charlas nocturnas) en que, desde que los seres humanos nos hemos organizado en sociedades de cierta complejidad, siglos antes de que se soñara con hablar de “burguesía” y de “proletariado”, han existido en toda sociedad dos partidos. En la vieja república romana se llamaron el partido “de los patricios”, y el partido “de los plebeyos”. En otras sociedades tuvieron otros nombres, o no tuvieron nombre.

Uno de esos “partidos” tiende a concentrar la riqueza y el poder político en pocas manos, las más ricas, las más fuertes, las más capaces, las más aristocráticas. El otro tiende a distribuir la riqueza y el poder político entre más manos. Uno es más oligárquico; el otro más democrático. Los dos pueden ser corruptos, torpes, ineficientes, autoritarios. Sólo en eso son inconfundibles: uno expresa a los que tienen menos y tiende a repartir la riqueza y el poder; el otro expresa a los que tienen más y tiende a concentrar la riqueza y el poder.

La sociedad global del Siglo XXI no es una excepción. También en ella hay un partido “de los patricios” que tiende a concentrar riqueza y poder (e información) en cada vez menos manos. Las corporaciones globales son buena parte de ese partido.

Y hay también un partido “de los plebeyos”. Sólo que está (estamos) dispersos y no siempre atinamos a percibir que el conflicto se juega en muchas canchas y a muchos niveles.

EL ERROR DE OMAR

El viejo caballito de batalla de las posturas neoliberales es que todo el que se resiste a los modelos de gestión del sistema económico dominante es un retrógrado “sesentista” que rechaza tanto la innovación técnica como la ideológica y se niega a asumir que el mundo cambió, que el futuro pasa por nuestra puerta una sola vez y que si no nos trepamos a él nos dejará de lado en su marcha triunfal.

Algo de ese espíritu hay en el artículo de Omar. Parece confundir a la innovación tecnológica con quienes la controlan. O, en otras palabras, parece identificar a la innovación tecnológica con Google.

Como dije, la respuesta no se la daré yo. Es la UdelaR la que parece estar respondiéndole, diciéndole que es posible conjuntar ciencia, técnica y soberanía democrática.

La cuestión no es elegir entre contar con los dedos o firmar un convenio con Google. La cuestión, como siempre, es cómo utilizar los mejores recursos tecnológicos sin perder el control democrático de los resultados. La opción no es firmar con Google o prescindir de la tecnología, sino disponer de la tecnología y prescindir de Google.

La Universidad está diciéndonos que eso es posible. Sólo cabe desearle el mayor de los éxitos. Por el bien y la esperanza de todos.

El artículo original está disponible en este link: http://www.voces.com.uy/articulos-1/indisciplinapartidarialacolumnadehoenirsarthouungoogleyvariasmoscas

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Nota de Hoenir Sarthou en Semanario Voces, 23 de julio de 2015

Nota en La Diaria, 23 de julio 2015

Cero estrés

Plan Ceibal considera que riesgos del acuerdo con Google son “mínimos” y muestra disposición a otros acuerdos; legisladores del FA analizan el tema.

El Plan Ceibal difundió su postura respecto del acuerdo que suscribió con Google, que posibilita que docentes y estudiantes de los subsistemas de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) tengan acceso a correo electrónico ilimitado y a herramientas colaborativas. El Ceibal marca que cumple con todas las leyes y decretos referentes a la protección de datos y privacidad. “Cuando gestionamos las Ceibalitas, la red, las plataformas, y también en este caso, cumplimos a rajatabla el código de ética del Plan Ceibal”, agrega el comunicado.

Además, se afirma que los riesgos en la utilización de las herramientas de Google Apps for Education “son absolutamente mínimos” y se plantea que “los beneficios de utilizar las herramientas de correo y trabajo colaborativo más difundidas del mundo son importantes”. Según se agrega, no se pretende “cambiar la educación” sino poner “buenas herramientas del mundo digital a disposición de quienes deseen utilizarlas”. Además, se plantea que el Plan Ceibal “está dispuesto a utilizar otras herramientas colaborativas y realizar nuevos convenios”.

El comunicado narra que en 2014 el Plan Ceibal constató que sus usuarios pedían ayuda para acceder al correo electrónico y herramientas colaborativas, y que comenzaron a explorar alternativas, sobre las que concluyeron que las herramientas que brinda Google son “la mejor solución”. Para fundamentarlo, explican que cumplen con los requerimientos técnicos y que “muchos docentes y estudiantes ya tienen cuentas de Gmail”. Además, destacan que permiten la utilización de formatos abiertos y estándar, “facilitando la interoperabilidad y la eventual migración”, además de que no tiene costo. El comunicado afirma que el acuerdo “no generará un incremento relevante del tráfico internacional”. “En caso de que este incremento represente una suba de los costos, es muy fácil regular su uso”, agrega.

El lunes, el presidente de la ANEP, Wilson Netto, y el del Plan Ceibal, Miguel Brechner, concurrieron a la reunión de bancada de legisladores del Frente Amplio (FA) para explicar el acuerdo. Pese a que el invitado era Netto, Brechner llevó una presentación en formato Power Point en la que expuso las ventajas del acuerdo. Después de la exposición, la bancada acordó que para tomar una postura aguardará a que la comisión del Plan Ceibal a la que se integraron representantes de la Universidad de la República se expida sobre la búsqueda de alternativas nacionales al acuerdo. Consultada por la diaria, la senadora Constanza Moreira dijo que Brechner sostuvo que “a Antel no le conviene hacer lo que se le pide a Google”.

En esa reunión quedó en claro que el beneficio que obtiene Google con el acuerdo es el de aumentar su número de usuarios, lo que aumenta su cotización en bolsa. Según pudo saber la diaria, un grupo de legisladores tiene varias dudas con respecto al acuerdo. Uno de los puntos que dejó preocupados a los legisladores surge de la exposición que realizó la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República ante la Comisión de Educación del Senado. En esa reunión, el docente del Instituto de Computación Claudio Risso señaló que Google perdió un juicio por el uso de estas aplicaciones educativas en California, donde la empresa tiene alojados sus servidores y, por ende, donde se debe resolver este tipo de diferendos. Según Risso, en ese juicio la multinacional reconoció que “escaneaba” los correos de los estudiantes y que usaba sus datos para ofrecerles publicidad por fuera de los servicios de Gmail y aplicaciones colaborativas.

Artículo original disponible en este link: http://ladiaria.com.uy/articulo/2015/7/cero-estres/

Nota en La Diaria, 23 de julio 2015

Nota a la Senadora Constanza Moreira, radio Carve, 17 de julio 2015

Senadora Moreira: (Acuerdo Ceibal-Google) “Nos comunicamos con el Director del Plan Ceibal Miguel Brechner, para que se suspenda el acuerdo y se analice”

PLAN CEIBAL

Sobre el acuerdo entre el Plan Ceibal y Google, la senadora del FA Constanza Moreira, dijo que tras comunicarse con el Director del Plan Ceibal este le respondió que, “el acuerdo está operativo para docentes. Ya hay 4.000 que usan las aplicaciones de Google”.

En tal sentido, la legisladora señaló en “Inicio de Jornada”, que la “UDELAR plantea que la conectividad no sería gratis. Además, informó que google ha tenido varios problemas en el mundo”.

A todo esto la senadora se pregunto: “Un país que produce software, ¿por qué no dar una solución nacional a lo que necesita el Plan Ceibal?”.

Nota a la Senadora Constanza Moreira, radio Carve, 17 de julio 2015

Nota en el diario El Pais, 16 de julio 2015

Una comisión liderada por la UDELAR elaborará una plataforma local

En un mes crearán plan alternativo al de Google

En la comisión de Educación del Senado recibieron con calor ayer un planteo de la decana de la Facultad de Ingeniería, María Simon, para que Uruguay, a través de Antel, desarrolle un sistema como el Google Apps for Education, que sustituya el que acordaron aplicar el Plan Ceibal y la multinacional Google.

El gobierno incluyó Google Apps for Education en las ceibalitas de escuelas y liceos.

16 jul 2015

Simon llevó la propuesta a la comisión junto a integrantes del Instituto de Computación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República. Esto va en línea con la posición del rector Roberto Markarian, que el martes en el programa A Diario de El País TV dijo que debería analizarse “alternativas nacionales para lo que se haría con Google”, porque “los conocimientos que damos a los jóvenes tiene que ser un conocimiento formado por uruguayos”. Markarian habló de crear una comisión de expertos que elabore una propuesta.

Ayer, luego de la reunión con Simon, senadores de la comisión de Educación dijeron que el acuerdo con Google “está en el aire”. El frenteamplista Marcos Carámbula explicó que la delegación de la Universidad trasmitió que Uruguay, a través de Antel, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Agencia del Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información (Agesic), está en condiciones de desarrollar un sistema como el de Google.

La propuesta se hará en un mes, adelantó la también frenteamplista Constanza Moreira, vicepresidenta de la comisión de Educación.

Carámbula agregó que “ha surgido la posibilidad de revisarlo (al acuerdo con Google) y ver que tenemos las capacidades de hacerlo”.

En tanto, el presidente de la comisión de Educación, el nacionalista José Carlos Cardoso, indicó que tanto Simon como los representantes del Instituto de Computación de la Facultad de Ingeniería “fueron claros al señalar los riesgos e inconvenientes” de acordar con Google.

“Antel va a participar, va a hacer algo similar a lo que iba a hacer Google sin los riesgos de transferir toda la información afuera del país. El acuerdo con Google quedó en el fondo del mar”, subrayó Cardoso.

El acuerdo con Google permite que los alumnos y profesores de Primaria, Secundaria y UTU tengan acceso a una cuenta de Gmail y a otra de almacenamiento online Dropbox con espacio ilimitado.

Según la Universidad de la República, toda esa información estará almacenada en servidores de Estados Unidos y puede prestarse para espionaje.

En la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI) ven con escepticismo que el país desarrolle un sistema como el de Google, aunque técnicamente esté capacitado para hacerlo.

“Lo que Google ofrece es una capacidad ilimitada de alojamiento”, dijo a El País Carlos Caetano, presidente de la CUTI. Además debe dar el servicio a 700.000 computadoras y “para equiparar eso se necesita una inversión de decenas de millones de dólares”.

El empresario señaló que existe la capacidad técnica de hacer un proyecto, pero “el principal problema son los tiempos; Google invirtió varios años y mucho personal para lograr los productos que ofrece. No se hace de la noche a la mañana y ¿qué sentido tiene hacer una plataforma de menor calidad?”. Y las advertencias de la CUTI no quedan solo ahí. “En Uruguay hay escasez de recursos humanos. ¿Con qué informáticos vamos a elaborar este proyecto? Porque, de contratar a personal que está trabajando en otras empresas, eso implicaría un aumento de los salarios”.

La ministra de Educación, María Julia Muñoz, entrevistada ayer en A Diario de El País TV, contó que usa Gmail, tiene su archivo en la nube (Google Drive) y que no se siente “para nada perseguida”.

“No tengo esa preocupación de que el mundo me va a observar”, afirmó y puso como ejemplo que “cuando uno usa la Internet, si entra a ver un hotel en Australia, en seguida le mandan propaganda de hoteles en ese país, pero eso en la educación no va a pasar” ya que el acuerdo no autoriza publicidad.

Muñoz reconoció que le “encantaría” que la plataforma sea nacional, tal como sugirió la Universidad. “Si hay una plataforma en el país sería fantástico, y si hay que crearla sería fantástico que pueda crearse. Nosotros no desconocemos los avances de Uruguay en todo lo que es la gente joven que se dedica a la creación de software”, indicó la ministra.

Presupuesto.

La ministra se refirió también al presupuesto para la educación. “Hablamos de 60.000 personas” y “cualquier detalle es mucho dinero en las arcas públicas”, por lo que aseguró “no puede haber una decisión vertical”.

“Lo que le corresponde al ministerio es empujar para que sin prisa y sin pausa se vayan produciendo cambios y se llegue a la meta planteada”, 6% del PBI para la educación pública, aseguró. La ministra comentó que la aspiración de los docentes (salario de $ 30.000) no es descabellada, pero que el gobierno debe trabajar sobre el rezago salarial educativo en etapas y que en el primer año el aumento va a ser más moderado.

El artículo original está accesible en este link: http://www.elpais.com.uy/informacion/mes-crearan-plan-alternativo-google.html

Nota en el diario El Pais, 16 de julio 2015

Nota en la diaria, 15 de julio 2015

Roberto Markarian, rector de la Universidad de la República. Foto: Sandro Pereyra (archivo, julio de 2014)
Roberto Markarian, rector de la Universidad de la República. Foto: Sandro Pereyra (archivo, julio de 2014)

Continuará

Instituciones involucradas definieron explorar alternativas nacionales a posibilidades que brinda acuerdo entre Google y Plan Ceibal.

La discusión pública sobre el acuerdo que el Plan Ceibal suscribió con Google tuvo un nuevo capítulo ayer. Las principales instituciones interesadas e implicadas en el tema se reunieron y definieron buscar “otras alternativas” al acuerdo, gestionadas exclusivamente por actores uruguayos. Según informó el portal de la Universidad de la República (Udelar) en base a declaraciones de su rector, Roberto Markarian, se fijó como plazo aproximado un mes, y el acuerdo también implica que se analicen “las componentes educativas, sociales y políticas de la situación planteada”, que en particular abordará el consejo honorario de asesoramiento en tecnologías de información y comunicación de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), que integran todos los organismos que participaron en la reunión.

Según dijo a ese medio la decana de la Facultad de Ingeniería, María Simon, se acordó buscar una alternativa nacional para que los datos de docentes y estudiantes se puedan almacenar en la nube uruguaya, que, según la decana, puede ser provista por Antel. Según explicó, Antel informó en el encuentro que su servicio de correo Vera “ya está bastante cerca y tendría que desarrollar algunas cosas más” para lograrlo. Según Simon, los representantes de Antel explicaron, además, que es más económico alojar datos localmente que hacerlo internacionalmente “y pagar el tráfico que se genera”. La decana había planteado esa preocupación en el Consejo Directivo Central de la Udelar, que resolvió plantear una “honda preocupación” por el acuerdo entre el Plan Ceibal y Google. Sin embargo, fuentes que participaron en el acuerdo explicaron a la diaria que desde hace algunos meses Google tiene servidores alojados en Uruguay, por lo que no se generaría tráfico internacional.

Además de la Udelar, en la reunión de ayer estuvieron jerarcas y técnicos de ANEP, la Agencia para el Desarrollo del Gobierno de Gestión Electrónica y la Sociedad de la Información y del Conocimiento (AGESIC), el Ministerio de Industria, Energía y Minería, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación, Antel, y por medio de videoconferencia también estuvo el presidente del Plan Ceibal, Miguel Brechner. Gonzalo Perera, director del Centro Universitario Regional Este de la Udelar, estuvo en la reunión y destacó a la diaria que “nunca antes todas esas instituciones habían estado alrededor de una mesa para discutir sobre este tipo de temas”.

Además, consideró que en un mes, cuando las instituciones se vuelvan a encontrar, “la idea es llegar a una solución que genere acuerdos y no rispideces”. Si bien dijo estar seguro de que Antel puede brindar alternativas a la totalidad de los servicios establecidos en el acuerdo con Google en un período de tiempo acotado, señaló que en la reunión no se acordó nada en este sentido y que si las alternativas son totales o parciales al acuerdo dependerá del avance del trabajo este mes. El director de AGESIC, José Clastornik, en una línea similar, dijo a la diaria que la reunión de ayer tuvo el formato de “un grupo de gente que se sentó a hablar y tratar de compartir información” , y que los temas se seguirán trabajando “en función de lo que surja”. “No se tomaron decisiones pautadas ni un plan de trabajo”, agregó, y no pronosticó qué tipo de alternativas se podrán alcanzar.

El artículo original está disponible en este link: http://ladiaria.com.uy/articulo/2015/7/continuara/

Nota en la diaria, 15 de julio 2015

Nota en El Pais, 11 de julio 2015

Expertos dudan sobre garantías del contrato de multinacional con Plan Ceibal

Más críticas a acuerdo con Google

Google sabrá todo lo que consultan en Internet los docentes y los estudiantes —siempre y cuando sus padres firmen una autorización— de Primaria, Secundaria y UTU.

Acuerdo que se firmó con Google, pone a oficialistas y opositores en contra. Foto: D. Borrelli

CARLOS TAPIA11 jul 2015

El acuerdo del Plan Ceibal con la multinacional impide que la empresa use estos datos para bombardearlos con publicidad o que los venda a terceros que tengan estos mismos fines. Sin embargo, cuando los estudiantes ya estén fuera del sistema de la educación pública, Google tendrá un extenso perfil de cada uno.

El contrato de Google con el Plan Ceibal establece que los datos de los usuarios deberán ser borrados dentro de los 180 días siguientes a que estos dejen el sistema de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Pero lo cierto es que no hay un mecanismo de control para que esto ocurra. Sólo se confía en que eso va a ser eliminado. Y los expertos tienen sus sospechas de que la empresa cumpla.

“Está lo que se sabe y lo que no se sabe. Uno no sabe en qué medida Google le suministra información a los servicios de inteligencia del gobierno norteamericano. ¿Pero qué se sabe? Que Google vende publicidad. Ese es el negocio de Google. Todo lo que ofrece gratis es porque de alguna manera obtiene información y cosas que le interesan para hacer publicidad”, explicó a El País el ingeniero Juan Grompone, quien fue asesor del Plan Ceibal hasta el año 2007.

“La gente del Ceibal dice que el contrato que firman dice que no van a usar la información para publicidad —continúa el especialista. Pero igual la información la tienen. Puede ser que no la usen para la publicidad mientras estén en el período escolar, pero después que salgan del sistema educativo seguirán teniendo los datos”.

Por su parte, desde la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales (Urcdp), que depende de la Presidencia de la República, su presidente, Federico Monteverde, explicó a El País que es el propio contrato el que advierte que los datos que generen los alumnos durante su carrera educativa van a ser eliminados.

“Como en todo contrato, las partes se obligan. Es a confianza, pero está por escrito”, destacó Monteverde.

Sobre la seguridad de los datos, en lo que respecta al peligro de que se filtre la información, estos estarán en servidores de Estados Unidos (la gran mayoría) y en Europa. Los riesgos son los mismos que los de cualquier usuario que tenga un cuenta en Gmail o en la plataforma de almacenamiento de datos Dropbox —el acuerdo consiste en una cuenta en cada una de las plataformas sin límites de espacio. Lo que pase con ellos estará regido por la ley norteamericana y aunque Google se compromete a no filtrarlos, los expertos sostienen que nunca se sabe lo que puede pasar. “Alcanza con recordar lo que pasó con WikiLeaks”, alertó a El País el director de Netgate, Álvaro Lamé.

Monteverde sostuvo que un posible “espionaje” sobre los datos que genere el Plan Ceibal “escapa al alcance de las potestades de la unidad” que él preside. Lo que sí aclaró es que el protocolo de protección de datos que usa Uruguay en el marco de este y otros acuerdos, es el mismo que los de todos los países de la Unión Europea y de muchos de América Latina.

El pasado martes, en el Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República (UdelaR), se planteó por unanimidad, y por sugerencia de la decana de la Facultad de Ingeniería y exministra de Educación y Cultura, María Simon, la “preocupación” de la institución sobre el acuerdo.

El propio rector de la Universidad, Roberto Markarian, que en el CDC señaló su temor por el posible delito de “espionaje”, declaró ante la agencia de noticias EFE que “a menos que esté mintiendo toda la humanidad, es un hecho que los mecanismos electrónicos de información son utilizados para conocer la vida e intereses de las personas”.

Markarian también sostuvo que “es un hecho que Google es una empresa internacional, a través de la cual los medios de comunicación han espiado a presidentes de repúblicas inmensas. Eso es verdad, nadie puede negarlo”.

El acuerdo Google-Plan Ceibal también preocupa a algunos actores de la oposición política. La comisión de Educación del Senado recibió en la tarde del miércoles a la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, a quien le expresaron una serie de cuestionamientos sobre el acuerdo. Según declaró a El País el senador nacionalista Luis Lacalle Pou, quien promovió la convocatoria de Muñoz a la comisión, la ministra “no contestó ninguna” de las preguntas.

También en la tarde del miércoles la decana de la Facultad de Ingeniería, Simon, se reunió con la cúpula de la ANEP para plantear sus preocupaciones y las de todo el CDC sobre el acuerdo. Tampoco obtuvo respuestas. Lo que sí quedó claro es que el acuerdo fue entre el Plan Ceibal —una persona jurídica de derecho público no estatal que responde directamente a la Presidencia de la República—, dirigido por Miguel Brechner, y Google, sin la participación de las autoridades a cargo de la educación.

PREOCUPACIONES POR EL ACUERDO.


Bianchi. “Perdemos control de contenidos en educación”.

Esto que pasa ahora es parte de la implementación del Plan Ceibal. Al depender de Presidencia está por fuera del control parlamentario. Y hacen lo que quieren. El que manda es Brechner. Es todo un circo. Firman un convenio nada menos que con Google, sin consultar a nadie. Antes la izquierda decía que la tecnología en manos de naciones imperialistas era peligrosa. Ahora, la presunta izquierda le abre las puertas a uno de los grandes poderes económicos. Perdemos el control sobre contenidos, nada menos que en el tema de la educación”, sostuvo la diputada blanca.

Simon. “En unos meses va a ser difícil volver atrás”.

Dentro de unos meses, si ya usamos como espacio de almacenamiento la nube, va a ser mucho más difícil volver atrás. Hay que ver cuánto implica económicamente envasar datos en el exterior. Es pagar por algo que se podría traficar internamente. Para comunicarme con mi compañero de banco, la información va a pasar antes por Estados Unidos. Tampoco está claro qué hacen los que no quieren firmar este contrato. No hay otra alternativa. Los que no tengan no van a tener las mismas oportunidades”, opinó la decada de la Facultad de Ingeniería.

Mandacen. “Impulsamos el uso de software libre”.

Analizamos el tema y nos preocupa mucho. Suscribimos a lo dicho por la UdelaR y además queremos trabajar para impulsar el uso del software libre. No queda claro nada del acuerdo. No hay seguridad de lo que va a hacer Google con la información. Todos sabemos para qué usa Google los datos: para vender publicidad. No queremos que se bombardee a los estudiantes. También tememos por la filtración de los datos, ya todos sabemos lo que pasó con WikiLeaks”, dijo el presidente de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES-Montevideo).

 

El artículo original se puede acceder en el siguiente link : http://www.elpais.com.uy/informacion/mas-criticas-acuerdo-google-ceibal.html

Nota en El Pais, 11 de julio 2015

Nota en La Diaria, 9 de julio 2015

José Carlos Cardozo, senador del Partido Nacional, recibe a María Julia Muñoz, ministra de Educación y Cultura, ayer, en la comisión de Educación del Senado. Foto: Pablo Vignali
José Carlos Cardozo, senador del Partido Nacional, recibe a María Julia Muñoz, ministra de Educación y Cultura, ayer, en la comisión de Educación del Senado. Foto: Pablo Vignali

Otro clima

Autoridades de la educación explicaron alcances de acuerdo Plan Ceibal-Google, que, según organismo de contralor, no viola ley de datos personales.

Con declaración de la Universidad de la República (Udelar) en mano, la decana de la Facultad de Ingeniería (Fing), María Simon, y el director del Centro Universitario Regional Este, Gonzalo Perera, concurrieron ayer al Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Como informó la diaria el martes, la Udelar resolvió plantear una “honda preocupación” por el acuerdo y sus implicancias en cuanto a la protección de los datos de los menores de edad que sean estudiantes de centros privados y públicos. Según señalaron asistentes a la reunión, el clima ayer en el Codicen fue “constructivo”, y los representantes de la Udelar se pusieron “a disposición” para colaborar en el análisis e implementación del acuerdo.

Las autoridades de la ANEP y del Ministerio de Educación y Cultura, encabezados por la ministra María Julia Muñoz y el presidente del Codicen, Wilson Netto, concurrieron a la Comisión de Educación del Senado. Además de exponer sobre los planes educativos para el quinquenio, las autoridades también fueron consultadas sobre el acuerdo del Plan Ceibal con Google. La comisión tendrá una reunión con ingenieros del Instituto de Computación de la Fing y con el presidente del Plan Ceibal, Miguel Brechner, en las que terminará de formar una opinión al respecto. La senadora del Frente Amplio Ivonne Passada (Espacio 609) aseguró que, si bien los docentes ya pueden acceder a los servicios que brinda Google en el marco del acuerdo, tiene “la certeza” de que las actividades del convenio dirigidas a estudiantes no se implementarán hasta que todos los actores implicados estén en conocimiento de sus alcances. En el mismo sentido declaró Constanza Moreira (Casa Grande), aunque agregó que el acuerdo aún le genera dudas. Desde la oposición, el senador blanco José Carlos Cardozo (Todos hacia Adelante) tuiteó que las autoridades “la tiraron al outball” y el líder de ese sector, Luis Lacalle Pou, escribió en la red social que, sin las autoridades del Plan Ceibal, Muñoz “no pudo responder a las preguntas”, que serán contestadas por escrito.

Todo legal

Consultado por la diaria, Brechner se limitó a decir que, luego de verificar la mejor manera de que los responsables de los menores de edad den su consentimiento para el uso de las cuentas, el Plan Ceibal implementará el acceso a las cuentas de estudiantes de acuerdo a las recomendaciones que realizó la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales, un organismo desconcentrado de la Agencia para el Desarrollo del Gobierno de Gestión Electrónica y la Sociedad de la Información y del Conocimiento.

Es que ayer se difundió un informe sobre el tema de dicha unidad reguladora elaborado a pedido del propio Plan Ceibal. Según informó No toquen nada, la sentencia de la unidad reguladora señala que el acuerdo entre Plan Ceibal y Google no contraviene la normativa nacional para la protección de datos personales. En este sentido, el informe explica que el acuerdo señala expresamente que la detección, prevención, y resolución de incidentes técnicos y de seguridad, al igual que la respuesta “a requerimientos en general”, es fijada por el Plan Ceibal y “Google debe cumplir con las instrucciones”. Además, el informe señala que la empresa multinacional se compromete a utilizar los datos solamente en el marco del acuerdo, “no pudiendo utilizar los datos de los usuarios de este servicio con fines publicitarios de tipo alguno”.

El informe valora favorablemente que el Plan Ceibal se comprometa a la obtención del consentimiento de padres, tutores o curadores de los menores de edad. También destaca el compromiso de Google para que las instalaciones utilizadas para almacenar y procesar los datos del Centro Ceibal cumplan con los “estándares razonables de seguridad para el sector”, y en ningún caso podrán ser inferiores a los que usa para almacenar la información propia de la empresa. Además, señala que, cuando el acuerdo finalice, Google está obligada a borrar la información de sus sistemas en un plazo máximo de 180 días, al igual que la información que borre el Plan Ceibal o cualquiera de los usuarios.

Las recomendaciones que emitió la unidad reguladora y que serán tenidas en cuenta para la implementación del acuerdo son la necesidad de “informar claramente” a los docentes, estudiantes y padres, y para ello publicar, traducidos al español, los documentos que establecen las condiciones del acuerdo. Además, recomienda publicar “en forma separada y lenguaje sencillo” la información relativa al consentimiento, finalidad, tiempo de conservación, reserva, seguridad y destino de los datos, y también sobre los derechos de los usuarios y la forma de ejercerlos.

El artículo original puede accederse siguiendo este link: http://ladiaria.com.uy/articulo/2015/7/otro-clima/

Nota en La Diaria, 9 de julio 2015